Ciencia ficción española: por dónde entrar sin empezar por lo de siempre

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Hay una frase que se repite en cuanto se toca el tema y que es falsa: que en España no se ha escrito ciencia ficción. Se ha escrito, y bastante. Lo que ha faltado es que llegara a las mesas de novedades.

El libro con el que empieza todo lo demás

Lágrimas de luz, de Rafael Marín, es de 1984 y es el punto de partida de la ciencia ficción española contemporánea. Es una ópera espacial con una idea preciosa: el protagonista es un poeta contratado para cantar las hazañas de la expansión imperial. Va con la flota, ve lo que hace la flota y tiene que escribir el poema.

Un género que suele mirar la conquista desde la cabina la mira aquí desde el que tiene que contarla luego. Cuarenta años después sigue siendo el favorito indiscutible de mucha gente que lee esto en español, y se entiende por qué.

Madrid en 2109

La entrada más fácil hoy, y la que yo recomendaría a quien no ha leído nunca ciencia ficción, es la serie de Bruna Husky de Rosa Montero. Empieza en Lágrimas en la lluvia (2011) y sigue en El peso del corazón (2015), El tiempo del odio (2018) y Animales difíciles (2025).

Bruna es una detective replicante en un Madrid de 2109. El título y el planteamiento saludan a Blade Runner sin disimular, pero la novela va a lo suyo: es negra antes que futurista, y lo que de verdad le interesa es que su protagonista sabe la fecha exacta en que va a morir. Todo el libro empuja desde ahí.

Funciona como puerta de entrada porque no exige nada. Si has leído novela negra, estás en casa.

Los que hay que buscar aunque cueste

Elia Barceló lleva décadas escribiendo y es de los pocos nombres españoles que se citan fuera. Se mueve entre el género y la novela literaria con una soltura que en España se le ha reconocido tarde.

Emilio Bueso escribe el colapso: sociedades que se caen por dentro, contadas sin épica y con muy mala leche. No es lectura de consuelo.

Félix J. Palma se fue por otro lado, el de la aventura victoriana con máquinas del tiempo, y le funcionó fuera de España mejor que a casi nadie.

Por qué cuesta encontrarlos

No es un problema de calidad, es de circuito. Durante años la ciencia ficción española se movió en editoriales pequeñas, premios del propio género y una comunidad de lectores muy fiel pero muy cerrada sobre sí misma. Los libros salían, se agotaban y no se reeditaban. Quien no estaba dentro no se enteraba.

Eso ha cambiado a medias. Hay reediciones, hay editoriales nuevas empujando y hay autores que ya no piden perdón por escribir del género. Pero la inercia de la mesa de novedades sigue ahí, y por eso hace falta buscar a propósito.

El orden que yo seguiría

Empieza por Lágrimas en la lluvia si quieres entrar sin esfuerzo. Sigue por Lágrimas de luz si quieres entender de dónde viene todo lo demás. Y a partir de ahí ya te llevará solo, porque este es un país pequeño para el género: en cuanto entras, todos los caminos se cruzan.

Librero Libre

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