
La primera noche después de una ruptura descubrí que no podía leer. Cogía un libro, leía tres líneas y me daba cuenta de que llevaba media página sin enterarme de nada, con la cabeza dando vueltas a la misma conversación. Si estás así ahora mismo, te entiendo perfectamente. Y por eso he pensado mucho antes de hacer esta lista de libros para superar una ruptura: no quería recomendarte cualquier cosa, sino los libros que de verdad me sirvieron cuando lo pasé mal.
Aviso desde ya: aquí no vas a encontrar manuales de «quiérete a ti mismo en diez pasos». A mí esos me daban ganas de tirar el libro contra la pared. Lo que a mí me funcionó fue otra cosa: sentirme acompañado, reírme un rato, y de vez en cuando entender algo que no sabía poner en palabras.
Los libros para superar una ruptura que de verdad acompañan
Cuando estás recién roto por dentro, lo último que quieres es que alguien te sermonee. Quieres sentir que no eres el único al que le ha pasado. Estas dos novelas hacen justo eso.
«Sostiene Pereira», de Antonio Tabucchi
Ya sé que no es un libro «de rupturas». Pero escúchame. Es la historia de un hombre solo, viudo, que habla con la foto de su mujer muerta y que poco a poco vuelve a despertar a la vida. Lo leí en pleno bajón y me hizo un bien enorme, porque va precisamente de eso: de cómo alguien que se había apagado vuelve a encenderse sin darse casi cuenta. Es corto, se lee en dos tardes y te deja el pecho más templado.
«El amor en los tiempos del cólera», de Gabriel García Márquez
Este es el otro extremo, y también funciona. Florentino Ariza espera más de cincuenta años a la mujer que ama. Puede sonar a locura romántica, pero lo que a mí me dejó fue una idea muy sencilla: el tiempo pasa, la vida sigue, y el corazón es mucho más terco y más resistente de lo que parece la primera semana. No lo leas buscando consuelo rápido; léelo para recordar que hay vida por delante.
Cuando lo que necesitas es entender qué te pasó
Llega un momento, unas semanas después, en que ya no lloras tanto y empiezas a hacerte preguntas. Por qué duele tanto, por qué me enganché así, qué parte fue mía. Para esa fase hay libros que ayudan a poner orden.
- «Sobre el duelo», de Chimamanda Ngozi Adichie. Lo escribió tras la muerte de su padre, así que no habla de rupturas amorosas, pero es el retrato más honesto que he leído sobre la pérdida. Y una ruptura es una pérdida, aunque nadie se haya muerto. Es brevísimo y desarma por lo directo que es.
- «El amor líquido», de Zygmunt Bauman. Este ya es ensayo puro. Bauman explica por qué en el mundo de hoy nos cuesta tanto comprometernos y por qué las relaciones se rompen con la facilidad con la que se cambia de móvil. No es una lectura ligera, pero si eres de los que necesitan entender el «porqué» de las cosas para calmarse, te va a dar mucho en qué pensar.
No te los tomes como un diagnóstico de lo tuyo. Tómalos como una conversación con alguien más listo que tú que ha pensado sobre esto durante años. A veces basta con eso.
Reírse también cura
Hay un día, y sabrás cuál es cuando llegue, en que necesitas dejar de estar triste un rato. No superarlo, solo descansar de la pena. Para eso yo tiro de humor.
«Cómo hacerse rica y famosa en Corea del Sur», de Marian Izaguirre, o cualquier novela de las que te hacen reír a carcajadas valen aquí. No hace falta que tengan nada que ver con el amor. Al revés: lo que buscas es que te saquen de tu propia cabeza durante unas horas. La risa es una forma de descanso, y descansar de una ruptura es medio camino andado.
Cómo leer cuando la cabeza no para
Un consejo práctico, porque de nada sirve la lista si luego no puedes con ninguno. Al principio no te obligues a novelones de seiscientas páginas. Empieza por lo corto: relatos, ensayos breves, libros que puedas terminar en una sentada. Terminar algo, aunque sean cuarenta páginas, te devuelve una sensación de control que la ruptura te ha quitado.
Yo empecé por «Sobre el duelo» precisamente por eso: era tan corto que sabía que iba a poder acabarlo. Y acabarlo me dio ánimo para el siguiente. Si andas perdido sobre por dónde tirar, échale un ojo a nuestra selección de libros cortos para leer en un día: son perfectos para estas semanas en que la concentración va y viene.
Lo que ningún libro te va a dar
Voy a ser honesto contigo, que para eso estamos entre lectores. Ningún libro te va a quitar el dolor de golpe. Lo que hacen los buenos libros es otra cosa: te acompañan mientras el tiempo hace su trabajo. Te recuerdan que otros han estado donde estás tú, que salieron, y que además supieron contarlo bien.
Coge uno de esta lista, el que más te tire ahora mismo, y empieza esta noche. Aunque sean tres páginas. Mañana serán cinco. Y un día, sin darte cuenta, estarás leyendo por gusto otra vez, que es la señal más clara de que ya estás mejor. Nos leemos.
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