Convertir Kindle (AZW) a EPUB: cómo y cuándo

E-reader sobre una mesa de madera junto a una pila de libros abiertos y una taza de café, con luz cálida de tarde

El otro día quise leer en el Kobo un libro que había comprado en Amazon hace años. Lo abrí, no aparecía. Claro: era un archivo de Kindle, y el Kobo no habla ese idioma. Me acordé de que llevaba tiempo con la manía de tenerlo todo en un solo sitio, así que me puse a ordenar la biblioteca y a pasar los libros de un formato a otro. Si a ti te ha pasado algo parecido, este artículo es justo lo que necesitas: te cuento cómo convertir Kindle a EPUB, con qué lo hago yo y, sobre todo, cuándo tiene sentido molestarse.

Por qué querrías convertir Kindle a EPUB

El EPUB es el formato estándar del libro electrónico. Lo leen prácticamente todos los lectores del mundo menos, precisamente, el Kindle (que usa sus propios formatos: el viejo AZW/MOBI y el más reciente KFX). Así que si tienes un Kobo, un PocketBook, un Tolino, o lees en el móvil con Apple Libros o con una app como Moon+ Reader, el EPUB es tu amigo.

A mí me interesa por tres motivos muy concretos:

  • Cambiar de dispositivo. Me cansé del ecosistema cerrado y me pasé a un lector de tinta electrónica de otra marca. No quería dejar atrás lo que ya tenía.
  • Tener una copia propia. Los libros que compro me gusta guardarlos en mi disco duro, no solo en la nube de una empresa que un día puede cerrarme la cuenta.
  • Leer con comodidad. En EPUB puedo trastear con la tipografía, los márgenes y el interlineado en cualquier app, sin depender de las opciones que me deje el fabricante.

La herramienta que uso: Calibre

No hay misterio ni truco de pago. Uso Calibre, un programa gratuito y de código abierto que existe desde 2006 y que es, básicamente, el iTunes de los libros electrónicos: gestiona tu biblioteca, convierte entre formatos y sincroniza con el lector. Funciona en Windows, macOS y Linux. Lo desarrolla Kovid Goyal y sigue actualizándose, que no es poca cosa tratándose de software libre.

Calibre convierte AZW3 y MOBI a EPUB sin despeinarse. El único punto peliagudo es el DRM, la protección anticopia. Vamos con eso, porque es la parte honesta de esta historia.

El asunto del DRM (léelo antes de nada)

Muchos libros comprados en Amazon vienen con DRM, un candado digital que impide convertirlos. Calibre, tal cual sale de la caja, no quita ese candado, y aquí entra el terreno legal. Saltarse el DRM de un contenido protegido no es legal en muchos países, aunque el libro lo hayas pagado tú.

Mi postura es sencilla y es la que te recomiendo: convierte lo que sea legítimamente tuyo y libre de candado. Hay muchísimo material sin DRM. Editoriales independientes que venden así, autores que regalan sus obras, tiendas como la de Proyecto Gutenberg con miles de clásicos de dominio público, y libros que descargas de tu biblioteca pública. Todo eso se convierte sin problema y sin dilemas.

Cómo convertir, paso a paso

Doy por hecho que ya tienes el archivo del libro en el ordenador (un .azw3, .mobi o .azw) y que no tiene DRM. Es más rápido de hacer que de contar:

  • 1. Instala Calibre. Descárgalo de su web oficial, calibre-ebook.com, y ábrelo. La primera vez te pregunta dónde quieres guardar la biblioteca; elige una carpeta y listo.
  • 2. Añade el libro. Pulsa el botón «Añadir libros» (arriba a la izquierda) y busca tu archivo. Aparecerá en la lista con su portada.
  • 3. Convierte. Selecciónalo y pulsa «Convertir libros». En la ventana que se abre, arriba a la derecha, elige EPUB como formato de salida. Dale a «Aceptar».
  • 4. Espera unos segundos. Verás una rueda girando abajo a la derecha. Cuando pare, ya tienes tu EPUB.
  • 5. Sácalo. Con el libro seleccionado, pulsa «Guardar en disco» o simplemente conecta el lector por USB y usa «Enviar al dispositivo». Calibre lo copia solo.

Eso es todo. La primera vez parece que va a ser un rollo técnico y resulta que son cinco clics.

Un consejo para que el resultado quede fino

Antes de convertir, entra en «Editar metadatos» (botón con el lápiz) y revisa el título, el autor y la portada. Calibre a veces importa los datos raros, sobre todo con archivos viejos. Corregirlo ahí hace que luego tu biblioteca se vea ordenada y que el libro aparezca bien clasificado en el lector. Es un minuto que agradeces mil veces cuando tienes doscientos títulos.

Cuándo merece la pena y cuándo no

Aquí va mi opinión, que para eso estamos entre lectores. Convertir tiene sentido cuando cambias de ecosistema o cuando quieres archivar de verdad lo que es tuyo. En esos casos, media hora dedicada a pasar tu biblioteca a EPUB te ahorra futuros dolores de cabeza.

No merece tanto la pena si sigues cómodo en tu Kindle y solo lees ahí. Convertir por convertir, para tener el archivo en un cajón que no vas a abrir, es trabajo sin premio. Y desde luego no te compliques peleándote con candados de libros que en el fondo no vas a poder liberar limpiamente: mejor invierte esa energía en descubrir buenas lecturas. Si andas reorganizando tu biblioteca digital, quizá te venga bien esto que escribí sobre cómo organizar tu biblioteca digital sin volverte loco.

Al final, todo esto va de una idea que me importa: los libros que compras deberían ser tuyos de verdad, para leerlos donde tú quieras y durante todo el tiempo que quieras. Convertir a EPUB es una manera pequeña y práctica de reclamar ese derecho. Y encima se hace en cinco minutos.

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