
La primera vez que intenté meter un ePub en mi Kindle acabé con siete pestañas abiertas, un cable que no encontraba y un archivo que el aparato se negaba a reconocer. Me llevó media tarde entender algo que en realidad se hace en dos minutos. Así que si tú estás ahora mismo ahí, mirando un archivo en el ordenador y un Kindle que no lo quiere leer, te voy a ahorrar esa media tarde.
Hay tres maneras de pasar libros al Kindle desde el ordenador, y cada una sirve para un momento distinto. Te las cuento de la más rápida a la más completa, y al final te digo cuál uso yo.
Antes de empezar: qué formatos entiende tu Kindle
El lío casi siempre viene del formato. Un Kindle no lee ePub como tal (aunque hoy, si lo envías por correo, Amazon te lo convierte solo), pero sí se entiende de maravilla con estos:
- PDF: cómodo para documentos, incómodo para novelas porque no reajusta el texto al tamaño de pantalla.
- MOBI: el veterano. Cada vez más en desuso, pero muchos aún lo tienen.
- ePub: si lo mandas por el correo de tu Kindle, Amazon lo transforma automáticamente al formato interno. Por cable, mejor convertirlo antes.
Regla práctica: si es una novela, quieres que el texto fluya, así que evita el PDF salvo que no te quede otra.
Método 1: por cable USB (el más directo)
Es el de toda la vida y el que menos falla cuando tienes prisa. Necesitas el cable que venía con el aparato (o cualquiera compatible de datos, ojo, que los hay que solo cargan y no transfieren).
- Conecta el Kindle al ordenador. Aparecerá como una unidad más, igual que un pendrive.
- Ábrela y busca la carpeta documents.
- Arrastra ahí tu archivo (ePub ya convertido, PDF o MOBI).
- Expulsa el Kindle con cuidado y desconéctalo. El libro aparecerá en tu biblioteca en unos segundos.
Ventaja: no depende de internet ni de tu cuenta de Amazon. Inconveniente: tienes que tener el cable a mano y, si el archivo es un ePub, conviene convertirlo antes (ahora vamos a eso).
Método 2: por correo con «Enviar a Kindle»
Este es el que más uso yo, porque no toco ningún cable. Cada Kindle tiene una dirección de correo propia, del tipo tunombre@kindle.com. Le mandas un email con el libro adjunto y aparece solo en el aparato.
- Entra en tu cuenta de Amazon, en la sección de dispositivos, y localiza la dirección de correo de tu Kindle.
- Autoriza tu propia dirección de email en la lista de remitentes aprobados (esto es una vez y para siempre; si no lo haces, Amazon rechaza el envío).
- Manda un correo a la dirección del Kindle con el archivo adjunto. Con ePub, PDF o Word funciona.
- Espera un par de minutos con el Kindle conectado al wifi. El libro cae solo.
Amazon también tiene una aplicación de escritorio llamada «Enviar a Kindle» que hace lo mismo arrastrando el archivo a una ventana, sin abrir el correo. Si la instalas, es todavía más cómodo.
Método 3: con Calibre, para tenerlo todo ordenado
Si tienes muchos libros sueltos por el disco duro, o quieres convertir formatos con cabeza, Calibre es la herramienta. Es gratuita, de código abierto y lleva años siendo la referencia para gestionar bibliotecas digitales.
Convertir un ePub a formato Kindle
- Añade el libro a Calibre (arrastrar y soltar).
- Selecciónalo y pulsa «Convertir libros». Elige como salida el formato que quieras (para Kindle moderno, AZW3 o directamente ePub si vas a mandarlo por correo).
- Una vez convertido, conecta el Kindle por USB y usa «Enviar al dispositivo». Calibre lo copia y lo organiza por ti.
Lo bueno de Calibre es que te guarda portadas, metadatos y autores bien ordenados. Si eres de los que acumula, te cambia la vida. Si solo quieres meter un libro de vez en cuando, quizá es matar moscas a cañonazos.
¿Y qué pasa con los libros de la biblioteca o con DRM?
Aquí toca ser honesto. Muchos libros comprados en otras tiendas o prestados por bibliotecas digitales llevan protección anticopia (DRM). Eso significa que no siempre podrás moverlos libremente entre dispositivos, y forzarlo entra en un terreno legalmente turbio. Mi consejo: si un libro te importa, cómpralo en un formato limpio o directamente en la tienda de Amazon, y reserva estos métodos para tus propios archivos, PDFs, manuscritos y obras libres de derechos.
Precisamente de esas obras libres hablo largo y tendido en dónde descargar libros gratis y legales: hay muchísimo clásico esperándote sin coste. Y si aún te estás decidiendo por un modelo, quizá te venga bien lo que conté sobre Kindle o libro de papel, porque no todo el mundo necesita lo mismo.
Cuál elegiría yo
Para el día a día, el correo «Enviar a Kindle»: rápido, sin cables y desde cualquier sitio. Para cuando no hay wifi o tengo prisa, el cable USB. Y para poner orden en el caos de archivos que todos acumulamos, una tarde con Calibre y listo.
Al final, pasar libros al Kindle desde el ordenador es de esas cosas que asustan la primera vez y luego haces con los ojos cerrados. Elige el método que encaje con tu momento y a leer, que es de lo que se trata.
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