
La primera vez que intenté entrar en Neil Gaiman lo hice por la puerta grande, con American Gods, y me pegué un batacazo. Lo dejé en la página cien pensando que aquello no era para mí. Tardé dos años en volver, esta vez por una novela corta que me leí en una tarde, y de repente lo entendí todo. Así que si te estás preguntando por Neil Gaiman y por dónde empezar, lo primero que te digo es: no empieces por donde empecé yo.
Gaiman es de esos autores que escriben en muchos registros distintos —cómic, novela adulta, cuento infantil, mitología reescrita— y cada puerta de entrada te deja en una habitación diferente de la casa. Por eso tanta gente se atasca: prueban el libro equivocado para su gusto y concluyen que no les gusta. Te propongo una ruta por temperamento, no por orden de publicación, para que aciertes a la primera.
Neil Gaiman, por dónde empezar según lo que te apetezca
Si quieres engancharte rápido: Coraline
Sé que suena raro recomendar empezar por un libro que en teoría es infantil, pero Coraline (2002) es la mejor demostración de lo que sabe hacer Gaiman en el menor número de páginas. Una niña cruza una puerta y encuentra otra versión de su casa, con otra madre que tiene botones por ojos. Da un miedo elegante, del que no depende de la sangre sino de que algo esté ligeramente mal. Se lee en un par de tardes y sales sabiendo perfectamente si esta voz es para ti. Yo tengo amigos adultos a los que este librito les puso los pelos de punta más que cualquier novela de terror gordísima.
Si quieres reír y que te caiga bien: Buenos presagios
Buenos presagios (1990) lo escribió a cuatro manos con Terry Pratchett, y es la comedia sobre el Apocalipsis más simpática que vas a leer. Un ángel y un demonio que llevan milenios en la Tierra deciden que, la verdad, prefieren que el mundo no se acabe porque les ha cogido cariño. Es ingenioso, cálido y muy british. Si vienes del humor de Pratchett, esta es tu entrada natural; y si te engancha, te vas de cabeza a por dónde empezar con Terry Pratchett, que da para toda una vida de lectura.
Si quieres una novela de fantasía urbana: Neverwhere
Neverwhere (1996) es Londres, pero el Londres de Abajo: un mundo secreto de estaciones de metro que en el mapa suenan a broma y aquí son literales. Un tipo normal ayuda a una chica herida y desaparece de su vida de siempre para caer en ese submundo. Es la puerta perfecta si lo tuyo es la fantasía pegada a la ciudad, con alcantarillas, mercados flotantes y ángeles caídos. A mí me parece la novela donde mejor se ve la imaginación de Gaiman a pleno rendimiento sin pasarse de vueltas.
Si buscas algo íntimo y triste: El océano al final del camino
Esta es mi favorita para recomendar a lectores que no leen fantasía y desconfían del género. El océano al final del camino (2013) es corta, melancólica y va de la memoria de la infancia tanto como de lo fantástico. Un hombre vuelve al pueblo donde creció y recuerda algo enterrado durante décadas. Ganó el premio al Libro del Año en los National Book Awards británicos, y se nota: es la más adulta de sus novelas en el sentido emocional. Si Coraline te tocó la fibra, sube aquí.
Los platos fuertes: para cuando ya estés dentro
Hay dos obras mayores de Gaiman a las que yo mandaría solo cuando ya le hayas cogido el tono, no antes:
- American Gods (2001). Su novela más ambiciosa y la que le dio el estatus de autor de culto. Los dioses que los emigrantes trajeron a Estados Unidos siguen ahí, olvidados y cabreados, peleando contra los dioses nuevos: la tele, internet. Ganó los premios Hugo, Nebula y Bram Stoker. Es magnífica, pero arranca despacio: por eso yo me estrellé la primera vez. Ve a ella con calma y con contexto.
- The Sandman (1989-1996). El cómic que lo cambió todo y por el que muchos lo conocieron. Protagonizado por Sueño, uno de los Eternos, es una obra enorme que crece muchísimo a partir del segundo tomo. Si lees cómic, puede ser incluso tu punto de partida; si no, déjalo para más adelante.
Un caso aparte: Mitos nórdicos
Mitos nórdicos (2017) no es ficción propia sino su recuento de las viejas historias de Odín, Thor y Loki. Es entretenidísimo y funciona como aperitivo si te gustan las mitologías, pero no lo pongas de primero: da una idea equivocada de lo que Gaiman escribe cuando inventa. Guárdalo para cuando quieras oírle contar cuentos junto al fuego. Y si lo que de verdad te pica es el género en general, echa un ojo a nuestra guía de fantasía para empezar.
Mi ruta recomendada, en corto
Si tuviera que resumírtelo para que no te pierdas: empieza por Coraline para probar la voz, sigue con Neverwhere o Buenos presagios según prefieras aventura o humor, dale a El océano al final del camino cuando quieras algo hondo, y reserva American Gods y The Sandman para cuando ya seas de la casa. Con esa secuencia es dificilísimo que te pase lo que me pasó a mí.
Una última cosa, de lector a lector: Gaiman está hoy en medio de una polémica personal seria, y hay quien ha decidido no leerlo por eso. Me parece una decisión legítima y muy tuya. Yo aquí te hablo solo de los libros y del orden para disfrutarlos; lo demás lo dejo en tus manos, que para eso eres tú quien elige qué se lleva a casa.
¿Por cuál vas a empezar tú? Si ya has leído alguno, cuéntame en los comentarios si estás de acuerdo con la ruta o si a ti te funcionó otra puerta de entrada.