
El otro día una amiga me pidió que le apuntara «tres o cuatro» escritoras españolas actuales para llevarse de vacaciones. Cogí un papel y a los diez minutos tenía la servilleta llena y ella riéndose de mí. Así que he decidido ordenar el desastre y dejaros aquí mi lista de escritoras españolas contemporáneas que, de verdad, no me perdonaría no haber leído. No es un ranking científico ni pretende serlo: es lo que a mí me ha removido algo por dentro.
He intentado que haya de todo: prosa seca y prosa desbordada, novela negra, autoficción, pueblo y ciudad. Si solo os lleváis un nombre de aquí, ya habrá valido la pena.
Mi lista de escritoras españolas contemporáneas
1. Sara Mesa
Si tuviera que empezar por alguien, empezaría por ella. Mesa escribe con una frialdad aparente que esconde un montón de tensión debajo. En Cara de pan mete a una adolescente y a un hombre mayor en un parque y consigue que estés incómodo sin saber muy bien por qué. Y Un amor, sobre una mujer que se muda a un pueblo, es de esas novelas que te dejan discutiendo contigo mismo días después. Poco ruido, mucho poso.
2. Almudena Grandes
La perdimos en 2021 y todavía me da rabia. Grandes fue una novelista de raza, de las de personajes que respiran. Su serie Episodios de una guerra interminable es un proyecto enorme sobre la posguerra española contada desde abajo, desde la gente corriente. Si os interesa ese periodo, cae de lleno en lo que ya comenté en mi repaso a las mejores novelas sobre la Guerra Civil. Empezad por El lector de Julio Verne o por Los pacientes del doctor García.
3. Rosa Montero
Montero lleva décadas y no baja el listón. Me gusta cómo mezcla el periodismo, la ficción y lo personal sin que se le vean las costuras. La ridícula idea de no volver a verte, que parte de los diarios de Marie Curie para hablar del duelo, es un libro raro y hermoso. Y su saga de Bruna Husky demuestra que la ciencia ficción en español está viva y bien escrita.
4. Marta Sanz
Sanz es incómoda a propósito, y eso me encanta. Piensa mientras escribe y te obliga a pensar a ti. Farándula retrata el mundillo de los actores con mala baba y ternura a partes iguales. Es una autora que no regala nada: hay que ponerse, pero paga.
5. Cristina Morales
Con Lectura fácil me pasó que no sabía si reírme o indignarme, y creo que ese era justo el objetivo. Cuatro mujeres con discapacidad intelectual comparten piso en Barcelona y desde ahí Morales dinamita el lenguaje institucional, el asistencialismo y medio sistema. Ganó el Premio Nacional de Narrativa y se entiende por qué: no se parece a nada.
6. Irene Solà
Canto yo y la montaña baila me pilló desprevenido. Solà da voz a las nubes, a los corzos, a los muertos, a la propia montaña del Pirineo, y aun así todo se sostiene. Es lírica sin resultar cursi, que tiene un mérito enorme. La escribió originalmente en catalán, pero la traducción funciona de maravilla.
7. Elena Medel
Medel venía de la poesía y su salto a la novela con Las maravillas fue de los que dejan huella. Cuenta el dinero, o más bien la falta de dinero, en la vida de dos mujeres de distintas generaciones. Habla de clase social sin sermonear, que es lo difícil.
8. Andrea Abreu
Panza de burro es puro nervio. Abreu escribe la infancia en un barrio de Tenerife con un habla propia, canaria, sucia y viva, y consigue que la eches de menos cuando cierras el libro. Es cortita y se lee de una sentada, pero se queda.
9. Najat El Hachmi
El Hachmi escribe desde una frontera que conoce bien: la de una mujer de origen marroquí criada en Cataluña. El lunes nos querrán, que se llevó el Premio Nadal, es una carta sobre la libertad y el cuerpo de las mujeres que arde en cada página. Si os van los premios y su historia, os gustará bucear en los grandes premios literarios españoles y sus ganadoras recientes.
Por dónde empezar si no sabes cuál elegir
Os lo pongo fácil, que sé que una lista de nueve nombres abruma. Si queréis algo que se lea rápido y os enganche, tirad de Andrea Abreu o de Sara Mesa. Si buscáis una novela gorda para el verano, con familia, historia y personajes de los de toda la vida, id a Almudena Grandes. Y si os apetece que un libro os pelee un poco, Cristina Morales o Marta Sanz os van a dar guerra del bueno.
Lo bonito de esto es que ninguna se parece a la otra. Podéis leerlas a todas y no tener la sensación de estar repitiendo. Eso, en un panorama donde a veces parece que todo el mundo escribe igual, es un lujo.
Lo que no cabía en la servilleta
Me dejo nombres fuera, claro. Milena Busquets y aquel También esto pasará tan luminoso sobre el duelo, por ejemplo. Y seguro que vosotros tenéis a vuestra imprescindible que yo no he puesto. Contádmela en los comentarios, que para eso estamos: para pasarnos lecturas de lector a lector. Yo apunto todo lo que me digáis, palabra.
Si de esta lista sacáis a una sola autora nueva para vuestra mesilla, me doy por contento. Y si ya las conocíais a todas, enhorabuena: tenéis mejor criterio que mi amiga la de la servilleta.