Mario Vargas Llosa ha muerto en Lima a los 89 años, según ha confirmado su familia esta noche. Era el último gran novelista vivo del Boom latinoamericano, autor de más de veinte novelas, Premio Nobel de Literatura en 2010, Premio Cervantes en 1994, miembro de la Real Academia Española.
Su muerte cierra un capítulo entero de la literatura en español. Con García Márquez (2014), Carlos Fuentes (2012), Julio Cortázar (1984), José Donoso (1996) y Jorge Edwards (2023) ya fallecidos, Vargas Llosa era el último testimonio en activo de aquella generación que cambió la novela en español a partir de los años 60.
Una carrera completa
Vargas Llosa publicó su primera novela —La ciudad y los perros— en 1963 con apenas 27 años y se llevó el Premio Biblioteca Breve. Desde entonces no dejó de publicar. Su última novela, Le dedico mi silencio, apareció en 2023. Anunció entonces que sería su despedida de la ficción, y mantuvo la palabra: pasó los últimos años trabajando en ensayos y memorias.
Cubrió todos los registros: novela política (La fiesta del Chivo, Conversación en La Catedral), novela histórica (La guerra del fin del mundo), comedia (Pantaleón y las visitadoras, La tía Julia y el escribidor), novela íntima (Travesuras de la niña mala), ensayo (La verdad de las mentiras, La civilización del espectáculo).
Cinco lecturas para despedirlo
- La ciudad y los perros (1963): la novela que lo inauguró. La mejor entrada.
- Conversación en La Catedral (1969): su obra más ambiciosa. Para lectores entrenados.
- Pantaleón y las visitadoras (1973): la divertida. El año pasado cumplió 50 años.
- La fiesta del Chivo (2000): su gran novela del siglo XXI.
- La tía Julia y el escribidor (1977): la más accesible de las mayores.
Si quieres una hoja de ruta completa, te dejamos Vargas Llosa por dónde empezar.
Su carrera política
Imposible hablar de Vargas Llosa sin mencionar su faceta política. Fue candidato a la presidencia de Perú en 1990 (perdió frente a Alberto Fujimori), tomó la nacionalidad española en 1993, y su evolución ideológica —de la izquierda juvenil de los 60 al liberalismo conservador de la madurez— fue una de las trayectorias políticas más comentadas de la intelectualidad hispanoamericana. Sus columnas en El País y otros medios formaron a varias generaciones de lectores, para bien o para mal.
Lo que queda
Vargas Llosa fue el novelista más metódico, más técnico, más constante del Boom. Sus libros enseñan a leer mejor todo lo que viene después. Y su ensayismo es probablemente la mejor obra crítica que ha producido la literatura hispanoamericana del XX.
Se va el último. Buen momento para volver a abrir Conversación en La Catedral y volver a preguntarse, junto con sus personajes, en qué momento se había jodido el Perú. La pregunta, después de él, sigue siendo válida para cualquier país.

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