La novelista, ensayista y académica británica A. S. Byatt ha muerto a los 87 años en su casa de Londres. Era una de las figuras mayores de la literatura británica del último medio siglo, hermana de la novelista Margaret Drabble (con la que mantuvo una rivalidad familiar pública durante décadas) y autora de algunas de las novelas más densas y a la vez más legibles del Reino Unido.
Una vida entre novela y academia
A. S. Byatt (Antonia Susan, nacida Drabble) enseñó literatura inglesa en la University College London antes de dedicarse a escribir a tiempo completo. Esa formación académica atraviesa toda su obra: sus novelas suelen mezclar trama emocionante con citas, referencias, ensayo intercalado. Lo notable es que consigue que esa mezcla funcione: la lectora general la lee como narrativa, la lectora académica como ensayo encubierto.
Cuatro lecturas para entrar
Posesión (1990)
Su novela más famosa. Premio Booker. Dos académicos contemporáneos descubren la correspondencia secreta entre dos poetas victorianos. Mientras investigan, las dos historias —la victoriana y la actual— se entrelazan. Hay poesía completa inventada (escrita por la propia Byatt). Hay sátira académica. Hay amor.
Adaptada al cine en 2002 con Gwyneth Paltrow y Aaron Eckhart. La película es decente; el libro, una obra maestra.
La tetralogía de Frederica Potter
Cuatro novelas (La virgen en el jardín, Naturaleza muerta, Babel Tower, A Whistling Woman) que siguen a una familia británica desde los años 50 hasta los 70. Es la magnum opus de Byatt, su retrato más completo de la Inglaterra de posguerra. Para lectores con tiempo.
El libro de los niños (2009)
Novela posterior a Posesión. Una saga familiar sobre la generación británica que pasó de la Belle Époque a la Primera Guerra Mundial. Larga, ambiciosa, con la marca de la casa.
Sus cuentos
Byatt escribió también cuentos. Cuentos de hadas y Ángeles e insectos son entradas más cortas para probar su prosa antes de meterse en una novela larga.
Lo que queda
Byatt era la novelista que demostraba que se podía escribir literatura adulta, exigente, con todo el aparato cultural detrás, sin perder al lector general. Sus libros se leen, no se padecen. Y eso es probablemente lo más difícil de hacer.
Si nunca la has leído, Posesión sigue siendo el punto de entrada. Y si solo lees un libro suyo en tu vida, que sea ese.

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