Almudena Grandes: orden de lectura recomendado

Biblioteca cálida de una casa con novelas apiladas sobre una mesa de madera junto a una taza de café

La primera vez que intenté leer a Almudena Grandes lo hice al revés, y casi la abandono. Empecé por Los pacientes del doctor García, que es un novelón de espías de más de setecientas páginas, y a las cincuenta me sentía como quien llega a mitad de una cena en la que todo el mundo se conoce menos tú. Tardé un par de años en volver. Y cuando volví, con el libro adecuado, me atrapó del todo. Por eso, si me preguntas por un orden de lectura de Almudena Grandes, lo primero que te digo es esto: importa muchísimo por dónde empiezas.

Te cuento cómo lo haría yo si tuviera que descubrirla otra vez desde cero.

Por dónde empezar con Almudena Grandes

Mi recomendación clara para el primer libro es Malena es un nombre de tango (1994). Es una novela de crecimiento, de una niña que se hace mujer sintiéndose siempre la rara de una familia acomodada, y tiene todo lo que hace grande a Grandes sin pedirte nada a cambio: personajes de carne y hueso, una voz que te habla al oído y esa manera suya de mirar a las mujeres sin juzgarlas. Es larga, pero se lee sola.

Si prefieres algo más corto para tomarle el pulso, tira de Castillos de cartón (2004). Es breve, intenso, sobre un trío amoroso entre estudiantes de Bellas Artes, y en una tarde lo terminas. También funciona muy bien Modelos de mujer (1996), su libro de relatos, porque te deja probar su prosa en dosis pequeñas antes de comprometerte con una novela de las gordas.

Lo que yo no haría es empezar por Las edades de Lulú (1989), su debut. Es un libro estupendo y ganó el Premio La Sonrisa Vertical, pero es una novela erótica muy explícita y muy de su momento, y da una idea equivocada de lo que vas a encontrarte después. Déjala para cuando ya la conozcas y quieras ver de dónde salió.

El orden de lectura de Almudena Grandes para su etapa central

Una vez le has cogido el gusto, entras en su mejor época. Aquí no hace falta seguir un orden estricto porque son novelas independientes, pero yo las leería más o menos así:

  • Atlas de geografía humana (1998): cuatro mujeres que trabajan en una editorial, cada una en una encrucijada de su vida. Coral de voces femeninas, muy reconocible.
  • Los aires difíciles (2002): dos historias que se cruzan en la costa de Cádiz. Para mí una de sus novelas más redondas y menos citadas.
  • El corazón helado (2007): aquí ya aparece de lleno la memoria de la Guerra Civil y la posguerra, cruzando dos familias y tres generaciones. Es la bisagra entre la Grandes íntima y la Grandes histórica.

Si tuviera que quedarme con una sola de todo su catálogo para convencer a alguien, probablemente sería El corazón helado. Es ambiciosa, tiene mil páginas y no le sobra casi ninguna. Cuando la termines vas a querer saberlo todo sobre ese periodo, y da la casualidad de que ella escribió justo eso a continuación.

Los Episodios de una Guerra Interminable: el proyecto de su vida

La última etapa de Almudena Grandes fue una serie que tituló Episodios de una Guerra Interminable, un homenaje declarado a los Episodios Nacionales de Galdós. Planeó seis novelas sobre la resistencia antifranquista y llegó a publicar cinco antes de morir en 2021. La sexta quedó sin escribir.

La buena noticia es que son independientes: cada una cuenta una historia cerrada, con personajes propios, así que puedes leerlas en el orden que quieras. Aun así, yo respetaría el orden de publicación, porque hay guiños entre unas y otras y porque se nota cómo va ganando músculo:

  1. Inés y la alegría (2010): la invasión del valle de Arán en 1944, contada a través de Inés y de la cocina como forma de resistir.
  2. El lector de Julio Verne (2012): la más corta y quizá la más accesible, vista por los ojos de un niño en la sierra de Jaén con el maquis de fondo.
  3. Las tres bodas de Manolita (2014): el Madrid de la posguerra, las cárceles y una joven que sostiene a toda su familia.
  4. Los pacientes del doctor García (2017): espías, exiliados y redes nazis en Buenos Aires. La más internacional y ambiciosa.
  5. La madre de Frankenstein (2020): el manicomio de Ciempozuelos y la figura real de Aurora Rodríguez Carballeira. Inquietante y hermosa.

Si quieres empezar la serie por lo más asequible, yo te mandaría directo a El lector de Julio Verne. Es breve, tiene un narrador entrañable y no te exige haber leído nada anterior. Desde ahí, si te engancha, ya puedes lanzarte a los novelones.

¿Y después de los Episodios?

En 2022, tras su muerte, se publicó Todo va a mejorar, una novela distópica muy distinta que dejó terminada y que cerró su marido, el poeta Luis García Montero. No forma parte de la serie y la leería al final, casi como una despedida. Es curiosa, más experimental, y no la pondría nunca como puerta de entrada.

Mi ruta corta, si vas con prisa

Te resumo el orden de lectura de Almudena Grandes que le daría a un amigo que me pide solo tres títulos para saber si le va a gustar:

  • Empieza por Malena es un nombre de tango para conocer su voz.
  • Sigue con El corazón helado para entrar en su gran tema.
  • Remata con El lector de Julio Verne y, si te ha gustado, ya tienes toda la serie por delante.

Con esos tres sabrás perfectamente si Almudena Grandes es para ti. A mí me ganó por su forma de contar la Historia con mayúscula a través de gente pequeña, de cocinas, de cartas y de amores torcidos. Si eres de los que disfrutan con las grandes novelas sobre la Guerra Civil española, no vas a poder soltarla. Y si andas buscando por dónde empezar con los clásicos contemporáneos españoles, ella es una de las mejores puertas de entrada que se me ocurren.

Ya me contarás por cuál empezaste tú.

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